Cuando nos referimos a entrenamiento para corredores, nos adentramos en el contexto del entrenamiento de resistencia. Aquí nos vamos a encontrar con una maraña de términos e indicadores del rendimiento que de no estar muy bien clarificados pueden llevarnos a perpetuar errores en nuestra forma de entrenar. La manera correcta de enfocar el entrenamiento es partir desde el conocimiento de la anatomía y fisiología del ejercicio. El conocimiento real de los procesos que se desencadenan en nuestro organismo nos otorga la ventaja de retrasar la aparición de la fatiga como limitador del rendimiento.
El ejercicio de resistencia va a provocar las siguientes adaptaciones cardiorespiratorias y beneficios en tu sistema:
- Aumenta el número y tamaño de tus mitocondrias, mejorando tu capacidad oxidativa.
- Disminuye la FC (frecuencia cardiaca), mejora la impulsión sanguínea de tu corazón, reduciendo el estrés del miocardio, al reducir el número de latidos totales diarios.
- Mejora la nutrición e hidratación del cartílago.
- Aumenta los depósitos de calcio.
- Mejora la metabolización de los ácidos grasos.
- Aumenta la capacidad pulmonar.
- Mejora el intercambio de gases.
- Aumenta el intercambio capilar, mejora en número de capilares y en eficiencia del intercambio.
- Provoca una menor ansiedad y disminuye la depresión.
- Mejora la autoimagen.

Es necesario conocer tu salud cardiorespiratoria, para ello es imprescindible contar con un informe médico de tu prueba de esfuerzo. Tu entrenador Personal está especializado en interpretar los resultados de las diferentes pruebas de esfuerzo y a que se pueden extrapolar los resultados. Es vital para un correcto entrenamiento determinar las zonas de entrenamiento óptimas en las que nos vamos a mover; podemos estimarlas a partir de cálculos de calorimetría indirecta o a través de la FC entre otros métodos.
¿Qué factores van a determinar mi Rendimiento?
Tu Entrenador Personal en Granada es conocedor de las zonas y los umbrales en los que te debes mover para aumentar tu rendimiento, bajando tu tiempo por kilómetro, o para mejorar tu perfil de consumo de grasas. Conociendo tu VAM (velocidad aeróbica máxima), velocidad de carrera alcanzada por un atleta cuando su consumo de oxígeno es máximo (VO2MAX), vamos a programar tu entrenamiento para que mejores específicamente en el objetivo que te propongas.
Vamos a encontrar diferentes aspectos que pueden limitar tu rendimiento si no están bien trabajados. Pueden suponer una debilidad o una fortaleza, si sabes cómo trabajarlos, para eso cuentas con tu Entrenador Personal en Granada. Dichos factores son:
Capacidad/Potencia láctica
El lactato es un metabolito producido durante el consumo de energía, la aclaración y utilización de este metabolito va a suponer un determinante del rendimiento de un deportista.
Velocidad/Potencia aeróbica máxima
Es necesario aumentarla hasta llevarla al máximo exponente en función del tipo de disciplina atlética en la que estemos compitiendo.
Umbral Aeróbico
Es tan necesario trabajarlo como conocerlo, va a ser determinante en pruebas de 4 o 5 min de duración.
VO2 Máximo
Es el momento en el que el VO2 hace pico o meseta. Es un indicador que se mantiene alto durante mucho tiempo, podrías aguantar un tiempo largo (30 años) con una buena capacidad cardiorespiratoria.
Eficiencia
Obligatoriamente hay que medir el consumo de O2 para determinarla. El objetivo es gastar menos ml de VO2 por potencia generada por unidad de distancia, aguantar más con un menor consumo.
Técnica de carrera
Si no lo has pensado nunca, este factor es decisivo en la aparición de síntomas de fatiga muscular o en futuras lesiones devenidas por la repetición de un gesto poco eficiente o descompensado.

